50 cumpleaños, 50. Geburtstag
Hooola a todos,
hacía ya por lo menos un mes que no escribía en el blog. No tengo perdón.
Este sábado fue completito ya que tuve un partido de baloncesto con incertidumbre hasta el final y la celebración del 50 cumpleaños de Michael, un colega del curro del que ya os he hablado.
Respecto al partido, nos enfrentábamos los segundos, nosotros, contra los primeros, los cuales no habían perdido ningún partido. Fue un partidazo en el que se vio mucho nivel. Hay que decir que el primero sube a lo que es allí autonómica. El resultado final fue 92-91 a nuestro favor, con prórroga incluida. Hubo de todo, la verdad. Estábamos 7 y a la prórroga llegamos 2 eliminados y 5 jugadores, de los cuales 3 tenían 4 faltas. Afortunadamente nadie más hizo la quinta. Me voy a tirar unas flores o qué. En el último minuto robé una a lo Prigioni, a lo perro vamos, aunque he de decir que los mejores fueron dos del equipo. Además le tenía ganas a un rubito del otro equipo que el año pasado nos metió bastantes puntos. Cada vez que salía, pedía defenderle. Había que saldar viejas cuentas. En resumen, un partidazo y nos ponemos de momento primeros.
Justo después tenía que coger un tren para ir al cumpleaños de Michael. Evidentemente llegué tarde porque el partido duró dos horas. El caso es que me esperaron para cenar. Empezamos a eso de las 8, muy tarde para ser Alemania. En el cumpleaños estábamos 14 personas entre amigos, familiares, etc... Vamos, que fue una prueba de fuego para mi nivel de alemán. La pasé con muy buena nota.
La cena fue muy variada y como suele pasar en estos eventos sobró mucha comida, pero no bebida. Al final repartieron botellines de licor de hierbas y según me contaron tenía que dejar el botellín tumbado en la mesa, en cuanto dieran la señal darle tres golpes por la parte del tapón y de trago. Una vez bebido había que dejarla de nuevo en la mesa. El último en teoría pagaba.
Tras la cena llegaba el momento de la entrega de regalos y de entablar conversaciones con una copa en la mano o las que fueran. Ahí es cuando vinieron las preguntas sobre mí, sobre mi ciudad y otros temas relativos a España. Hablé hasta del escabroso tema de la crisis en España. En fin, hice lo que pude.
Al pobre Michael, que físicamente no es un portento, le hicieron pasar una serie de pruebas físicas y mentales: hacer unas flexiones, nivel de capacidad pulmonar y preguntas sobre los días de nacimiento de sus familiares. La verdad que se lo curraron bastante.
Se me olvidaba, al llegar al cumpleaños me fijé que Michael llevaba un saquito colgado de la camisa. Parece ser que es tradición en Alemania que a los hombres que cumplen 50 se les haga entrega de él. “Alte Sack” le llamaban, “Saco viejo”.
En fin, que el finde se redondeó con las victorias del Baskonia y del Glorioso.
Y por cierto, que aquí ya se anuncia que llega la nieve. Ya he visto algún que otro coche nevado que viene de la región Erzgebirge, una zona montañosa que linda con la República Checa. Ya os contaré si viene mucha nieve o no. Pero después de dos inviernos que venga lo que quiera.
De momento no tengo ninguna foto del evento, aunque intentaré conseguir alguna.
Hasta la próxima y si tenéis un rato, pasaros por el blog.



